Rufino Tamayo
Las pinturas y grabados audaces y simbólicos de Rufino Tamayo unen elementos del modernismo europeo, el arte popular mexicano y la cerámica precolombina.
Tamayo llenó sus pinturas y grabados con paletas de colores emotivas y composiciones en bloques y minimalistas, riffs tanto de motivos indígenas como de las figuraciones cubistas de Pablo Picasso y Georges Braque. Tamayo estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas “San Carlos” en la Ciudad de México antes de unirse al departamento de dibujo etnográfico del Museo Nacional de Arqueología de la ciudad. Allí se sumergió en la colección de arte precolombino.
Durante su vida, Tamayo expuso ampliamente en la Ciudad de México, Nueva York y París, entre otras ciudades. Sus obras se venden habitualmente por siete cifras en el mercado secundario y pertenecen a las colecciones de la Tate, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Guggenheim y el Smithsonian American Art Museum.